COACH EJECUTIVO Y PERSONAL, consultor, conferencista y escritor 

Consejos útiles para que no pierdas TONTAMENTE tu tiempo

El tiempo es oro.  ¡No lo desaproveches!

Gestionar la agenda resulta fundamental para un emprendedor o profesional, porque uno de los peligros más graves es verse saturado. “Tender a no ponerte horarios conlleva un estrés y un agotamiento que inciden en la calidad de la labor que desarrollas”.

A continuación, algunos consejos que te van a ser muy útiles.

1) Ponte un horario

Si trabajas desde un despacho fuera de tu domicilio, esta premisa es más fácil. Pero si lo haces desde tu propia casa, es necesario que establezcas un horario rígido y procurar no saltártelo, porque uno tiende a estar disponible las 24 horas del día. Y eso es imposible.

2) Deja tiempo en tu agenda para ti

En el caso de un emprendedor solitario, la agenda es a la vez personal y profesional. Es necesario llevar una agenda muy puntual, en la que dejes constancia de todos los actos a los que tienes que hacer frente en la semana, pero cuida de reservar en esa misma agenda las cuestiones personales y preferiblemente reserva un tiempo obligatorio para desarrollar algún hobby o alguna tarea que te resulte gratificante y estimulante.

El bienestar de las personas es fundamental, por eso, igual que te planteas una reunión de trabajo, debes organizar en tu agenda reuniones personales o incluso reuniones contigo mismo para reencontrarte y meditar sobre tus asuntos.

3) Hazte con un cuaderno de tareas

Además de la agenda, donde indicarás los aspectos más relevantes de la semana, confecciónate un cuaderno de tareas, en el que consignar diariamente las acciones que debes realizar a lo largo de la jornada: las llamadas, los proyectos, el correo electrónico que debes enviar, etc.

Al finalizar la jornada, revísalo para ver si has cumplido con todo y redacta uno nuevo para el día siguiente. Puede consistir en una lista en un papel o anotártelo en tu smartphone. Lo importante es acostumbrarse a hacer este repaso diario que, cuando lo cumples, resulta de lo más estimulante.

4) Prioriza actividades

Haz un cuadrante donde aparezca lo urgente, lo no urgente, lo importante y lo no importante. Y aprende a priorizar, destinando tus primeros esfuerzos a las cosas que son importantes para que no se conviertan en urgentes: la preparación, las relaciones personales, la planificación… Todo ello para prevenir que las circunstancias deriven en crisis.

5) Concentra tus desplazamientos y reuniones

Una buena manera de aprovechar el tiempo es tratando de concentrar todos los desplazamientos o las reuniones que tengas que hacer en un mismo día, de manera que puedas aprovechar las sinergias y los tiempos muertos para dedicarlos a otras tareas.